martes, 21 de mayo de 2013

Puro Café y Caffe Latte- Valparaíso


Retomando un poco este blog que tenía bastante botado, comentaré un par de lugares que visité en Valparaíso.
Lo bueno y lo malo es que los fines de semana, hay muchos locales no abren. Creo que es bueno para la vida de ellos, pero malo para mi que quería comer.

Puro Café
Llegamos en la tarde a Valparaíso y pasamos a Puro Café, un local ubicado en las cercanías de la Plaza Victoria. Lo encontré revisando por Internet y me tincó. Tenían en la carta unos momentos para compartir, que incluían café de grano preparado en la mesa con prensa francesa, medialunas y trufas.
Sin embargo, para frustración mía, al lado de este momento para compartir había un gran "NO", lo mismo sucedía con todas las preparaciones que incluían salmón.
Confieso que ver tantos no en la carta, que es pequeñita, fue desmotivante. Especialmente porque muestra que no actualizan la página. Pero de todos modos, yo pedí un omelette que estaba maravilloso, hace tiempo no comía uno tan bien preparado, y fueron amables a la hora de cambiarme ingredientes. Eso si, las aceitunas estaban desabridas y el agua mineral era pequeñísima.
Mis compañeros pidieron sandwich y café. Ninguno alabo el café, de hecho, lo encontraron ácido. Respecto al ave palta se notaba que estaba generoso de pollo y de palta, lo que se agradece. El sandwich mediterráneo falló desde el principio, pues no tenían baguette.
El local es bonito, está en un edificio antiguo, con una ambientación interesante y la atención es buena.

Caffe Latte

Así que el segundo día de nuestro viaje fuimos a este café por el que pasamos el año pasado, aunque la vez anterior me tomé solamente un té, así que no sabía que tal.
Es un café ubicado en la calle central de Valparaíso, Pedro Montt, es amplio, muy iluminado y decorado con imágenes de Valparaíso.
Llegamos en la mañana porque no encontramos donde más tomar desayuno. Ambos nos tentamos con el desayuno continental, que incluía un omelette de jamón y queso con tostadas, un jugo de naranja recién exprimido no muy dulce, lo que se agradece, y un expreso por $3200.
Todo muy fresco y sabroso. La atención súper expedita y amable. Además, entraba mucha gente conocida que era cliente habitual y a mi eso me habla de que es un buen local.
Más que detenerme en detalles respecto al sabor, diré que a la mañana siguiente partimos de nuevo a la cafetería a repetirnos el plato, si eso no deja claro que estaba todo rico, no sé que podría hacerlo. Indicaría si, que lo más débil fue el café. La mala noticia para nosotros es que los domingos no abren.