jueves, 30 de agosto de 2012

Take a Wok


El otro día andaba súper arregladita, entre mi vestidito verde, botas armadas con un poco de taco y una carterita. Me sentía sensacional caminando por las calles con tanto estilo. Y como veo mucha tv, me sentía a lo más Carrie Bradshow de Sex and the City, pero con harto menos taco y probablemente harto menos plata también. En fin, era una versión chilena sin todos los éxitos de esa mujer, pero yo me sentía regio y como ella, así que todo bien.
Ese día tenía la agenda súper ocupada y por un mal calculo terminé teniendo que comer en el lugar donde tuve la última reunión, el Costanera Center, el último mall monstruoso inaugurado en Chile y conste, no es que no lo visite, pero me pierdo siempre.
En fin, subí al patio de comida y me perdí porque salí por la sección Aires, pero de pronto llegué a un lugar que me llamó la atención


Ahora, ¿por qué me llamó la atención? Es porque como verduras al wok casi todos los días, son mi salvación para el invierno porque son rápidas y calientitas. Además, que mejor lugar para comer al estilo Carrie Bradshow, lleno de oficinistas y amigas parloteando, además, ella siempre salía comiendo en esos envases con palitos chinos, ese era mi lugar.
La atención es rápida, cada uno arma su wok por precios estándar. Como estaba lleno una señora iba anotando los pedidos y luego en caja se paga. Yo pedí uno con proteínas más dos verduras. Todos vienen con tallarines y pueden elegir entre tallarines de huevo, trigo o huevo, yo elegí el último. Además vienen con una base de repollo-zanahoria. Lo malo es que viene junto y como no puedo comer repollo tuve que quedarme sin zanahoria. Sorprendentemente entre las ofertas hay tofú, lo cual me agradó.


Mi wok cargado a las almendras con tallarines de arroz

Luego uno espera unos minutos mientras preparan el wok a la vista y te llaman. Te pasan una bolsa de papel con tu pedido adentro (muchos van allá y llevan sus woks a la oficina) en esas típicas cajitas de cartón o plástico (ni idea de lo que son) y uno puede sacar palitos o servicio tradicional. Yo saqué palitos, obvio, para no romper la ilusión. Con la porción quedé más que satisfecha, quizás porque agregué almendras por $200 y fueron muy generosos. Además por $400 agregas una bebida (yo prácticamente no las consumo, así que no tomé)
Gasté un poco más de $4500 contando solo el wok con 1 proteína+ 2 verduras+ almendras. ¿Volvería? Si, quizás no fue mi local favorito, pero esta bien y es rico para variar. Creo que volveré con mi pololo porque creo que le gustará más que a mi, sin embargo, por el precio no lo haré muy seguido.

lunes, 27 de agosto de 2012

Pastry Planet

Pastry Planet es una tienda donde pueden encontrar muchos tipos de cupcakes. Los cupcakes son esos típicos queques decorados arriba, que cada vez tienen más y más variantes. A veces los rellenan o les ponen fruta al interior, entre otras cosas.
Estos quequitos se han puesto de moda, no sé porqué, pero su historia es anterior; surgen en la época victoriana para hacerle más fácil la vida a las mujeres. Así no tenían que hacer grandes preparaciones, sino que tenían en porciones individuales, al menos eso he leído yo.
En fin, acá he probado dos tiendas de cupcakes más (lástima que una cerró) y, en general, de sabor nunca me han matado porque es simplemente un queque, jeje, pero cuando vi estos dije: debo probarlos porque se ven ma-ra-vi-llo-sos.

Red Velvet Chocolate


 Cuando lo compré, quien me atendió me dijo que no eran tan bonitos como deliciosos y difiero. Son preciosos si, pero el sabor no es nada sorprendente. Al menos, a mi no me maravilló, pero son tan lindooooos, tan lindooos, que me parece que son perfectos para llevar de regalo y que te evalúen con dedo para arriba por el detalle. 

Creo que volvería también para probar algún otro sabor, para ver si me sorprenden, jeje.
Los precios de los cupcakes están entre los $1100 y $1200. Manejan hartas variedades en el local, pero se pueden mandar a hacer, también hacen tortas a pedido.
La tienda queda en Av. 11 de septiembre 2206, Santiago, Chile.
Y los horarios de atención son de lunes a viernes de 12:00 a 19:00 horas y los sábados de 12:00 a 16:00 horas.









sábado, 25 de agosto de 2012

Starbucks

Como starbucks es muy internacional los rollos de canela se llaman cinnamon rolls, los sandwichs también tienen esos nombres como roasty beef y cosas por el estilo. De pura suerte que el agua se llama agua y el café café. Así los amantes del español podemos tomar café y no coffe.
En fin, lo que me gusta de este local-cadena de cafés es que te puedes quedar infinito rato por la compra de un café, te quedas en los sillones o en las mesas, así que es bueno para reuniones, ponerse al día con tus amigos y pololear.
Otra cosa que me gusta de este café es que ofrecen leche sin lactosa y leche de soya en sus alternativas (eso lo descubrí hace poco), pero aún no lo he probado en mis preparaciones. También tienen café descafeinado y es bastante bueno.
Lo malo de Starbucks es que no hay mucha variedad de café sin leche y que salvo los nombres, no las encuentro muy ingeniosas para los precios desbordantes. Otra cosa que me parece un poco aburrida es que como buena cadena, Starbucks sabe igual si la compras aquí o en la quebrada del ají lo que a la larga es muy fome para uno que le gusta comer.
Lo bueno es que para los que no tomamos leche los precios fluctúan entre los $1000 y $1550 en el tamaño más pequeño, así que a mi no me sale caro. Otra cosa que tiene como ventaja es que puedes echarle al café: canela, chocolate, vainilla y nuez moscada en polvo de manera gratuita; otra cosa a favor para mi que por culpa de un cafecito en Valparaíso me hice adicta a tomar café con canela.
Café con canela más rollo de canela calientito

Lo que si les puedo decir es que últimamente me he hecho adicta de su línea de tés-infusiones. Aunque más bien de uno: rooibos vainilla (que me parece que es vanilla, claro). Rooibos es parecido al té sin serlo, es una plantita africana con un sabor más suave que el té y algo dulce. La combinación con la vainilla hace que sea una infusión sumamente aromática y dulce. No importa si compro un vaso pequeño o el más grande siempre quedo falta de té. Mi impresión al dar el último sorbo es: ¿ya se acabó?
También estoy adicta al cinnamon roll, lo impresionante es que no me gusta mucho la canela, pero ya ven. La verdad es que un amigo me dijo que es más o menos y que es mejor la de un café llamado Cinzeo, al que obviamente debo ir.
Eso, cuál es mi opinión de starbucks, que sirve para quedarse mucho tiempo, la atención es agradable y que esos días en que necesito tomarme un vasote de café, siempre me salva.

viernes, 3 de agosto de 2012

Galletitas para el té

Como me demoré tanto en empezar, empezaré no más!
Me iba a juntar con una amiga que viene de fuera de la ciudad a tomar el té, así que me propuse hacerle una sorpresa con bonitas galletas caseras.
La idea original era hacer galletas con forma de té, pero cuando ya me dijo que no nos íbamos a juntar, deseché el plan y nunca monté las con forma de bolsa de té, pero si decoré otras que había hecho en caso de emergencia (que las de bolsita de té quedaran feas).
Las recetas las saqué de un libro de cocina de mi tata "Cocinando con Mónica" y le hice mínimas modificaciones.

Son galletitas "like a sir" para tomar el té. 

Las recetas que use fueron.

Galletas ligeras. Estas son mis clásicas, las hago casi siempre que horneo galletas, reemplacé el limón por vainilla o me iban a quedar cargadas a un sabor.
Galletas de limón. Estas últimas las tenía que dejar reposar, la cosa es que nunca me resultó eso de moldearlas, la mezcla es blanda. Las galletas quedan como bizcochos :)

El decorado es con chocolate derretido y usé un pincel, juas! Obvio que me demoré ene años en terminarlas, pero ya aprendí para la próxima!